Quién soy ?
Primero que nada… ¡El potencial humano me fascina!
Como algunos de ustedes, he pasado por momentos difíciles en mi vida personal y profesional.
Sobreviví, entre muchas otras cosas, a: un incendio, un ahogamiento, una emboscada de terroristas, un divorcio, acoso laboral, un despido inesperado y una bancarrota.
Cambié de opinión, de profesión y de país. Pero sobre todo, debo confesar que me encantan los desafíos, siempre espero con curiosidad la bella sorpresa detrás de una dificultad y me atraen mucho las transiciones de vida.
Tengo la convicción de que nuestra creatividad siempre se enciende en situaciones de vulnerabilidad.
Y me convertí en Coach…
Durante años, preparé a futuros profesores para los concursos de oposición de la Educación Nacional. Y a menudo les decía esta bonita máxima:
“El camino hacia el éxito es tan hermoso como el objetivo en sí.”
Sinceramente… ¡qué tontería! Una frase hecha muy bonita, bien envuelta en su papel de regalo de benevolencia pedagógica. Con el tiempo, me digo a mí misma que debí haber hecho sentir culpable a más de uno con semejante sentencia metafórica. Porque algunos, a dos meses del examen, decidían tirar la toalla. No porque les faltaran competencias. Ni conocimientos.
Su problema era la mentalidad.
Su energía se derretía como nieve al sol. Las emociones lo ocupaban todo. Enseñar era su pasión. …Y, sin embargo, a pocos pasos de la línea de meta, perdían el gusto por la lucha. Su proyecto ya no tenía sentido. Fue ahí cuando me di cuenta de algo esencial:
El éxito no depende únicamente del trabajo, de la motivación o de la planificación.
¡Alcanzar un objetivo no siempre es estimulante!
Un patrón mental bien arraigado puede frenar en seco los engranajes del entusiasmo.
Gestionar el estrés consume energía. Mucha.
Yo no tenía las herramientas adecuadas para ayudarlos como me hubiera gustado. Sí, sabía escuchar. Sí, sabía transmitir mi energía e inculcar motivación. Pero no era suficiente.
Así que decidí formarme, de verdad.
No solo a través de lecturas o intuiciones. Fui a buscar métodos sólidos, herramientas comprobadas, técnicas precisas. Fue así como me convertí en coach profesional. Para acompañar a quienes quieren avanzar sin olvidarse de sí mismos en el camino.
Soy experta en bienestar mental y competencias psicosociales
→Master Coach Profesional
certificada por el Institut International de Coaching de Genève, acreditado por la ICF (International Coaching Federation) →Certificada como Practitioner en Programación Neurolingüística
por PNL Barcelona, acreditada por la AEPNL (Asociación Española de PNL) →Certificada en Inteligencia Emocional y Mindfulness
por Crearte Coaching Madrid, acreditado por la ICF y la Universidad de Alcalá →Formada en Psicología Positiva Aplicada (en proceso de certificación)
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Pausa para una foto: un retrato un poco más personal
Mi ética personal
Durante mis colaboraciones con el cliente, procuro:
→ No imponer mis propios marcos de lectura
→ Comprender y responder a una demanda explícita o implícita
→ Partir de sus necesidades y adaptar el proceso según su perfil
→ Respetar su evolución y sus decisiones bien reflexionadas
→ Protegernos de los fenómenos de proyección mutua
→ Guiarlo hacia su autonomía
→ Recibir supervisión para mi desarrollo profesional y personal
→ Recomendar la atención de un psicólogo o psiquiatra en caso de patología mental
También comparto la postura ética de la ICF, su filosofía y sus principios:
→ El respeto incondicional hacia la persona
→ La autonomía del cliente
→ La prohibición de aconsejar o influir
→ La neutralidad compasiva y respetuosa